Las herramientas tecnológicas que ayudan a la inclusión laboral en tiempos de pandemia

La Ley de Inclusión Laboral (Ley N° 21.015) establece una reserva de vacantes del 1% para personas con discapacidad o con pensión de invalidez en organismos estatales y empresas privadas que tengan sobre 100 empleados. En enero de este año los empleadores debieron informar a la Dirección del Trabajo sobre el cumplimiento de la normativa, pero pese a que existe una legislación a favor de la inclusión muchas empresas están paralizadas, cerrando sus puertas o con suspensión de contratos debido a la pandemia. Es por eso que las oportunidades para personas con discapacidad disminuyen y en este contexto es que la tecnología juega un rol importante a la hora de apoyar su inserción laboral en la sociedad.

Frente a esta “nueva normalidad” destacados expertos nos entregan las últimas novedades sobre herramientas de innovación que le están facilitando la vida a un porcentaje importante de la población y los desafíos que tiene el país de cara a ser una sociedad más inclusiva. El reto no es menor ya que el 16,7% de los chilenos vive con alguna condición de discapacidad, es decir 2.836.818 personas, de acuerdo al II Estudio Nacional de Discapacidad (Endisc 2015) del Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis).

APPs de la inclusión

Un ejemplo de aplicación que está ayudando en la inclusión laboral es Háblalo, una APP móvil gratuita, disponible tanto para Android como para iOS, que sirve para asistir a personas con todo tipo de discapacidades comunicacionales.

“Háblalo funciona hace tres años de forma 100% gratuita y sin conexión a Internet, asistiendo a más de 110.000 personas en 53 países de los cinco continentes. Esta app sin costo se sustenta con un modelo de negocios muy innovador e inclusivo. Asteroid (creador de la APP) ofrece a las compañías, organizaciones y sector público contratar Háblalo for Business, solución que permite a todas las empresas establecer una comunicación fluida y estar en contacto con clientes/usuarios con discapacidad”, explicó Horacio Llovet, cofundador de Nawaiam.

El experto añadió que en la versión para empresas, las organizaciones no solamente están estableciendo un contacto con la comunidad en situación de discapacidad, sino que están financiando un proyecto social que ayuda a personas en todo el mundo. Según Llovet, es la real ecuación win-win (todos ganan) porque además las organizaciones que utilicen esta aplicación serán reconocidas con una certificación, lo que les genera un valor agregado como marca, a nivel reputacional e imagen corporativa.

Desde la Fundación Chilena para la Discapacidad, su presidente, Matías Poblete comentó que “en general existen dispositivos móviles y otros aparatos que tienen sistemas que ayudan a escanear texto y a la vez traducir al alfabeto braille, incluso imprimir este mecanismo de lectura. Por otra parte, las innovaciones en sillas de ruedas permiten contar con sistemas motorizados para andar por todas partes y mecanismos que suben y bajan estos apoyos desde un auto”.

 Próximos desafíos

Ambos especialistas coinciden en que se necesita mayor educación y conocimiento por parte de las empresas para comprender de mejor forma las tecnologías que ayudan a la inclusión laboral de personas con discapacidad y de esta forma sacar mayor provecho a la innovación y favorecer la integración, al tiempo que los costos de estas innovaciones son otra piedra de tope.

“En los países desarrollados existe mayor preparación por parte de las empresas y las personas con discapacidad para usar las tecnologías. En Chile igual tenemos acceso, pero existe un menor grado de preparación de las personas y desconocimiento de las empresas. Hay bastantes herramientas que son gratuitas, ya que tienen código abierto, y eso muchas veces las compañías no lo saben y gastan grandes montos de dinero en programas pagados. Otro problema es que compran tecnologías que no son las más adecuadas para sus necesidades o incompatibles para sus sistemas operativos”, reparó Poblete.

Considerando lo anterior, el principal desafío es reforzar la formación de personas con discapacidad en el uso de tecnologías que contribuyan a su inclusión. “Se debe difundir las existencias de estas herramientas entre las mismas personas que están contratando a trabajadores con alguna limitación. Asimismo, se tiene que fortalecer la entrega de ayudas técnicas por parte del Senadis, generando una actualización más constante de manera que estas herramientas puedan ir a la vanguardia y encontrar ayuda oportuna para el momento laboral en el que se está. Una especie de subsidio o exención tributaria para que las empresas puedan invertir en las tecnologías o innovaciones necesarias para la inclusión e integración”, concluyó el presidente de Fundación Chilena para la Discapacidad.

“Hoy en día tenemos la tecnología para que cualquier persona en silla de ruedas pueda caminar, sin ninguna duda. El problema es que esa tecnología es cara y poco accesible. Tenemos que trabajar para que el mundo, mientras se convierte en uno intervenido por la tecnología en todos sus aspectos, no se olvide de las personas con discapacidad. Es cuestión de prioridades”, complementó Llovet.

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